
Esta carta se encuentra dirigida a todas aquellas madres, que por alguna u otra razón a lo largo de sus vidas han perdido a un hijo…Esta idea surge, como una forma de sanación personal, de crecimiento y desarrollo personal o simplemente a raíz del dolor experimentado por una persona muy ligada a mí, que desde la muerte de sus niños no ha logrado cerrar un ciclo, lo cual le ha impedido avanzar en la vida…A mis queridos y siempre recordados niños:Hijitos míos, hoy es un día muy especial para mi y creo que de alguna manera también para ustedes, porque de alguna u otra forma, hoy nos vamos a despedir y vamos a pasar a una etapa mucho mas avanzada, en donde ni el tiempo, ni el espacio nos podrá separar, en donde Ustedes mis amados hijos formaran parte de mi historia, de mi vida, mi pasado y porque no decirlo de mi presente…porque siempre estarán a mi lado, siempre en mi corazón, mi cabeza, mis pensamientos y todo lo que haga, pero ya nunca mas con tristeza o con angustia, sino con alegría y esperanza… esperanza de que algún día nos volvamos a encontrar y entre muchos angelitos, muchos niñitos me sonrían y yo los reconozca entre muchos otros niños y bebes.Se que en una fecha como hoy, salieron de mi vida tan fugaz como entraron en ella, que durante todo este año y estos mese me he culpado de su partida, de su muerte, de no ser capaz como mujer de protegerlos, de hacerlos permanecer en mi vientre y de traerlos a este mundo; en donde tal vez muchas cosas los esperaban… al menos mucho amor y cariño de mi parte, pero creo que la vida por alguna u otra razón nos coloca pruebas para crecer y avanzar, para aprender a vivir y eso hijitos míos es lo que me faltaba y aun me falta … simplemente vivir, aceptarme, reconocerme, pararme de frente al mundo y decir simplemente aquí estoy, esto soy y así soy, para que de alguna manera ustedes mis amados niños se sientan orgullosos de mi. La verdad, es que creo que ésta es la carta más difícil que me ha tocado escribir en muchos años, simplemente, porque se trata de ustedes, porque el dolor que su partida me causó es una pena que creo hasta ahora no he podido superar y de la cual día a día me trato de levantar y es que su recuerdo siempre me persigue, en todo lo que hago, en todo lo que toco, lo que pienso y lo que siento… y es que como dicen por ahí un hijo nunca muere y aunque nunca vi sus rostros con el solo hecho de escuchar el sonido de sus corazones eso basto para saber que eran parte de mí y que por siempre formarían parte de mi historia pasase lo que pasase….Mis niños, hay tantas cosas que me gustaría decirles, cosas que salen desde el fondo de mi corazón, de mi alma destrozada en mil pedazos desde el mismo día en que supe que tarde o temprano tendrían que partir, porque yo los esperaba, creo que siempre los espere, y justo en el momento de su llegada tuve que comenzar a despedirme, aun cuando albergaba las locas esperanzas de que se quedaran a mi lado para siempre , pero hoy, en que ha pasado el tiempo y he recobrado mis fuerzas sé que todo pasa por algo y fue en esos precisos momentos en que aprendí en que a pesar de estar completamente sola era mucho más fuerte de lo que todos pensaban, que podía salir adelante y que por siempre los iba a amar y serian mi pequeño gran secreto, mis esperanzas, mis angelitos de la guarda, mis lucecitas, mis compañías…Por eso, hoy quería cerrar el ciclo como muchos otros que debo cerrar en mi vida, sanarme de muchas cosas, curar mis heridas, limpiarme y perdonar todo el daño y la pena que me han causado algunas personas y situaciones a lo largo de mi historia, para poder avanzar y rehacer mi vida… aun cuando ustedes mis queridos hijos solo han sido una lucecita en mi camino, ustedes no tienen nada de que avergonzarse o arrepentirse o sentirse mal, solo deben volar y descansar… porque su madre ahora ya es libre, y lo que es mas importante con esta cartita y este proceso los deja libre a ustedes, para que vuelen muy lejos a un lugar seguro donde muchos otros niños iguales a ustedes juegan tranquilos en dulces pastos, rodeados de árboles y arroyuelos, esperando reencontrarse algún día con sus padres… y no se preocupen porque yo los reconoceré, son carne de mi carne y eso no se olvida. Estoy en paz con ustedes, estoy es paz conmigo misma y lo que es mas importante estoy en paz con su padre, él no tiene la culpa de nada, algún día mirara hacia atrás y de seguro los recordara con amor y cariño como yo lo hago ahora y si no es así, será la propia vida, la que le recuerde que en una ciudad muy lejana, una mujer que lo esperaba y lo quería mucho, alguna vez albergó en su vientre por largos meses a dos hermosos niños… así es que no se preocupen, ustedes siempre estarán en mi y de alguna manera en él. En esta historia ya no hay culpables, en esta historia ya no hay pena, ni dolor, solo amor y recuerdos felices, esperanzas de que el día de mañana ustedes mis angelitos de la guarda me envíen a unos niños tan hermosos como ustedes, que no los remplacen claro esta, porque nunca los podría remplazar, sino que los acompañen desde la distancia. Los quiero, los quiero mucho, creo que siempre los voy a querer, pero de una manera especial, sin culpas, sin reproches y sin penas, sin temor, sin miedos y lo que es mas importante ya sin dolor… son parte de mi historia y jamás los voy a negar… siempre serán mis niñitos del alma, mis hijos del corazón, del alma y del espíritu…Cada día, cada noche los recordaré, miraré el cielo y las dos estrellas más cercanas y brillantes que observe a la distancia sabré que son ustedes, los saludare desde mi ventana, les haré una seña y desde mi corazón les diré que estoy bien y que cada día crezco y avanzo un poco más… me acepto, me quiero y me entiendo.Ojala ustedes, me sonrían de la misma forma, acelerando el latido de mi corazón, brillando con más fuerza, pensando para mis adentros que ustedes son mis hijos y ahora descansan en paz…. Ahora nada les debo… ahora ustedes nada me deben a mi, ahora… estamos en paz. Los amo y nunca los voy a olvidar. Pueden volar, que desde este momento su madre comienza de nuevo a nacer, porque ya basta de torturarse, de seguro a ustedes no les gusta verme así, destrozada, destruida, cansada y agotada de la vida… ahora es su madre la que se arto de todo esto, la que toma las riendas de su vida y decide renacer de las cenizas, ponerse de pie y dar lentamente pacitos, pero con la convicción y la esperanza de que cada día que pasa es un avance y que nunca, pero nunca más me volveré a equivocar o a desviar del camino, porque ya estoy encontrando mi esencia, mis raíces, mi ser y lo que siempre fui…No crean hijos míos que la partida ha sido fácil, de hecho, escribir esta carta y despedirme de ustedes ha sido lo más difícil de todo, siempre me negaba a aceptar la realidad, vivía soñando en que todo sería como antes, pero no puedo añorar lo que jamás sucedió, ustedes ya no están y bueno… lo debo aceptar… nada será como antes, no importa cuanto desee las cosas o cuanto le pida a Dios que las cosas cambien, la vida continua y yo sigo aquí esperando milagros y eso no sucederá…. Bueno amados hijos… descansen mucho, porque su madre por primera vez en muchos meses dormirá tranquila y soñará con ustedes. Los quiero y los llevaré siempre en mi corazón y estoy segura que su padre hace lo mismo. Cariños y abrazos a la distancia. Su madre por siempre y para siempre